Cosecha
La cosecha
tiene lugar entre finales de octubre y principios de noviembre.
La rosa florece al amanecer y es en ese mismo instante cuando
debe ser recogida de la tierra. Se debe evitar el contacto prolongado
con la luz. De otra forma se marchita y sus estigmas pierden color
y aroma.
Inmediatamente
después se trasladan las flores a una vivienda o almacén
donde se procede a la separación de los estigmas del resto
e la flor. Ésta tarea se hace de forma manual y recibe
el nombre de “monda” o “esbrinar”. Es
la considerada la parte más delicada del proceso.
Posteriormente
procedemos al secado o tostado de los estigmas. La finalidad no
es otra que la perfecta conservación del azafrán.
Recordemos que el azafrán está formado en su mayor
parte por agua y por lo tanto presenta un alto grado de humedad.
Por cada kilogramo de estigmas al natural, obtendremos 200 gramos
de azafrán listo para el consumo.
Por último,
el azafrán debe ser conservado en un lugar seco y protegido
de la luz.