Concretamente,
el azafrán fue introducido en España durante la
dominación árabe. La cocina arábiga era muy
pródiga en condimentos herbáceos, y el azafrán
era el más importante usado como colorante y aderezo en
la mayoría de sus platos.
El
azafrán ha sido utilizado a lo largo de la historia por
sus propiedades medicinales y también por su poder colorante
y su agradable aroma.
Ya
en el Antiguo Egipto se utilizaba el azafrán como esencia
aromática así como un excelente tinte.
En
la Grecia Clásica era utilizado además de cómo
excelente perfume, para la composición de fórmulas
medicinales.
Los
Romanos utilizaban el azafrán como infusión e incluso
como afrodisíaco.